Guirrios: son los personajes definidores de la fiesta. su función en la fiesta es provocar el caos, con sus movimientos, carreras, persecuciones de mozas y volteo de las mismas y sus armas fustigadoras. Aunque aparecen vestidos muchos de Guirrios, cobran especial protagonismo los que, junto con los Toros, realizan “la corrida” y la exhibición final. Éstos suelen ser los quintos, aunque alguno puede ceder su puesto a otro de años anteriores, pues las parejas se forman por afinidades y amistades. El objetivo último suyo es el torear a todas las mozas solteras de la localidad.

Toros blancos: Son inseparables de los Guirrios. Forman un único ser, formando parejas. Como los anteriores, han de conseguir que todas las mozas solteras sean volteadas por encima de sus cuernos.

Toros de saco: Se visten así los mozalbetes. Sólo se meten con las mozas de su edad, aunque son temidos, porque atacan por sorpresa, ya que carecen de cencerro que anuncie su presencia.

Antruejos: Aunque ya hay unos consagrados por la costumbre -Enanos y Gigantes, Gomias, Zampa, ...-, bajo esta denominación se incluyen todos los disfraces. Su misión es contribuir al barullo, al ruido, a las acciones espontáneas características del Carnaval.

Gomias: Grandes monstruos hechos con armazón de madera y arcos de mimbre o zarza, que en la parte delantera llevan cráneo disecado de caballo, con las mandíbulas móviles, para provocar más miedo. La estructura, que es llevada por varios muchachos, se cubre con telas de colchón viejas y se recubre de zarzas.

Zampa: animal fantástico que se confecciona con una calavera de burro o caballo de mandíbulas movibles que se coloca encima de la cabeza del porteador, cubierto con sacos, mantas o tapabocas.

Indumentaria

Guirrios: Visten totalmente de blanco, con calzones, sobre los que van enaguas, camiseta de felpa, dos colonias a modo de tirantes o un pañuelo cruzándole pecho y espalda, fajín o “zurrungallo” azul o verde, que cae lateralmente, sobre el que se coloca el cinturón de cuero del que penden los cencerros. Calzan botas y leguis negros sobre calcetines de lana blanca, adornados con ligas de colores. Lo más llamativo es la careta cónica que cubre su cabeza, adornada con escarapelas, cintas de colores, pieles, flores y rematada en abanicos de papel, algunos de grandes dimensiones y peso. La cara la cubren con caretas de cartón muy coloristas o con una malla. Llevan como elementos fustigadores, dos varas de mimbre, pero también pueden llevar tenazas extensibles cortas, vejigas,matracas, matraculas, escobas,...

Gigantes: Sale una pareja de hombre y mujer, que es llevado cada uno por una persona, sobre los hombros. Es un armazón de madera y varas de zarza y mimbre, vestidos de hombre y mujer.

Enanos: aparentemente son más bajos de lo que son. El efecto se consigue poniendo una criba sobre la cabeza, tapada por un saco que se anuda a la cintura, desde la que cuelga la chaqueta; los pantalones se atan a las rodillas.

Madamas: Suelen ir vestidas con los trajes tradicionales de la zona, tocando pandereta y bailando. Curiosamente siempre sale una portando a un Niño (muñeco), lo que recuerda las Obisparras alistanas, donde es figura habitual.

Antruejos: Bajo esta denominación incluimos todo un mundo de imaginación y fantasía, pero siempre mediante la utilización de materiales del entorno y de desecho, desde troncos de árboles secos y ahuecados, donde se han esbozado rasgos humanoides, a cráneos de bovinos y équidos, adaptados a los más inusuales soportes, pasando por cestas de mimbre rotas.